Categoría: Opinion Publica Publicado el Martes, 17 Abril 2012 22:41 Escrito por jesus Visto: 453

Igual que lo hicieron con Cuauhtémoc Cárdenas en 1988, en el mismo lugar, frente al Estadio de la Revolución en Torreón, miles de laguneros se aglutinaron bajo los intensos rayos del candente sol del desierto, en torno a su propia esperanza de un cambio: la propuesta de Andrés Manuel López Obrador y el Movimiento Progresista que aglutina a los partidos mexicanos de izquierda.
Eran las tres de la tarde del pasado martes 10 de abril, -aniversario luctuoso de Emiliano Zapata, por cierto-, miles de sillas alquiladas y un espacio resguardado por vallas –por la seguridad del candidato- esperaban a quienes serían sus ocupantes. En el templete un dueto norteño interpretaba con guitarra y acordeón temas musicales de trova, corridos y temas “de protesta” mientras, poco a poco llegaban los camiones con campesinos y trabajadores procedentes de colonias y varios ejidos de la Comarca Lagunera…casi igual que hace 24 años, cuando la primera esperanza de cambio la representaba Cuauhtémoc Cárdenas, el hijo del General Lázaro Cárdenas, quien siendo presidente de México inició en estas tierras el histórico reparto agrario.
Por eso, ver cómo llegaban mujeres y hombres del campo, -muchos de ellos testigos y beneficiarios incluso del reparto de tierras- no fue tan sorprendente como ver acercarse a la acera vecina a cientos de torreonenses integrantes de la golpeada y traicionada clase media, convencidos de asistir a escuchar a López Obrador el “mesiánico”, el “soberbio”, el que “cometió errores gravísimos en el 2006”, “el tonto que perdió por temer a las tribus del PRD”, conceptos vertidos por integrantes de esa vapuleada clase media que, ahora acudieron por curiosidad, ante la muy escasa propuesta electoral, al menos para escuchar...
No podían dejar de asistir a este encuentro proselitista de las izquierdas mexicanas los más representativos participantes locales del arte y de de los movimientos sociales y políticos, los que desde hace décadas corren detrás de las utopías, los románticos de siempre, que conservan la esperanza de que México sea gobernado por la izquierda.
Lo curioso es que también, en esta ocasión casi invisibles, intentando pasar desapercibidos, mezclándose con el pueblo, había algunos casi tímidos empresarios en busca de respuestas, curiosos unos, morbosos otros.
De algo pueden estar seguros los escépticos: los asistentes no fueron acarreados porque no se les dio a cambio nada, como no fueran botellas de agua purificada para mitigar la sed y el calor de esta región que no es la misma de 1936, cuando el general Lázaro Cárdenas puso en marcha el Reparto Agrario en aquel ya muy lejano 6 de octubre.
Tampoco La Laguna es la misma de 1988, cuando su hijo, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano logró movilizar a los habitantes de la región a dejar de ver al PRI como opción y confiar en su propuesta por primera vez en la historia reciente y, aunque Carlos Salinas de Gortari y la famosa “caída del sistema” digan lo contrario, en la Laguna en aquellos años la esperanza se materializó en votos para el Frente Democrático Nacional.
Sombreros, lentes oscuros, gorras o cualquier objeto era suficiente para permanecer ahí, en espera de la llegada de la comitiva de Andrés Manuel López Obrador, quien para las 3:45 salía de San Pedro con rumbo a Torreón; durante la mañana había estado en Guadalupe Victoria, Durango. Ya para entonces la explanada donde se desarrollaría el acto de campaña estaba prácticamente abarrotada.
Llegada, bienvenida, discurso…
Un acto más de campaña; quizá un acto como muchos otros en el país, pero para los adultos mayores ahí presentes, con su vejez y su pobreza a cuestas, este sin duda era un acto importante donde podrían aprovechar para entregarle en mano propia al candidato sus cartas, contándole a López Obrador sus vidas, pidiéndole apoyo para “cuando sea presidente no se olvide del campo”.
A las cuatro de la tarde, puntual, de acuerdo con lo previsto por los integrantes de MORENA, organizadores de la concentración, llegó el tabasqueño que puede ser odiado o muy querido, pero que no genera indiferencia. AMLO llegó saludando a quiénes a los costados de las vallas y con paso seguro, aunque visiblemente acalorado.
El responsable de dar la bienvenida, el abogado agrarista, militante del PRD y varias veces ex candidato a cargos de elección popular, Adrián Puentes Adriano, quien rescató la historia de los movimientos campesinos en la Comarca Lagunera en su discurso de bienvenida al candidato de las izquierdas mexicanas.
En el templete, viendo hacia el poniente y resistiendo de frente el sol intenso, acompañaban a AMLO el coahuilense Jesús González Schmall, candidato a senador; el dirigente nacional de Partido de Trabajo, Alberto Anaya, los empresarios Armando Guadiana Tijerina y Alejandro Gurza Obregón; así como representantes de los partidos del Trabajo, de la Revolución Democrática, y quienes integran el Movimiento Progresista, como algunos integrantes de la Asociación Familia Pasta de Conchos.
Cada uno habló y destacó su visión de lo que implica la candidatura de López Obrador a la presidencia de México.
Finalmente, a las 16:40 correspondió su turno finalmente al aspirante presidencial, quien resaltó la importancia del campo en general y en particular del campo lagunero, hoy casi en extinción.
El candidato aseguró que, con su llegada a la Presidencia de la República, se impulsarán las labores productivas del campo “para dejar de comprar lo que consumimos en el extranjero, porque la política de abandono al campo ha dado como resultado que ahora tenemos que comprar en el extranjero maíz, frijol, arroz, leche, carne de res, carne de cerdo o desechos de pollo, y tenemos que destinar para comprar esos alimentos más de 20 mil millones de dólares, y estamos exportando mano de obra de muchos mexicanos que, por abandono que hay en el campo y por la falta de oportunidades de trabajo se han visto obligados a abandonar sus pueblos, sus ejidos para irse a buscar la vida en otro lado de la frontera”.dijo López Obrador quien subrayó: “Primero México, y luego el extranjero”.
Rescatar al campo, prioridad
Andrés Manuel López Obrador remontó su discurso hasta los tiempos de Carlos Salinas de Gortari –tristemente recordado en la Laguna- porque recordó que con la firma del TLC se afectó a todos los productores, a comuneros, a ejidatarios y también a pequeños propietarios porque con el TLC se puso a competir al productor nacional con el productor del extranjero, pero en condiciones desiguales porque los productores, en casi todos los países del mundo tienen apoyo de sus gobiernos y aquí se dejó abandonados a su suerte a los productores, por eso en estos 29 años, se causó la ruina del campo y también se está causando la ruina del país.
“Tenemos por eso que rescatar al campo, ya no vamos a continuar con la misma política de abandono a las actividades productivas. Se va a apoyar a los productores, sean comuneros, ejidatarios o pequeños propietarios porque aquí también quiero subrayar que debemos buscar la unidad de todos los mexicanos; unirnos todos, para rescatar a México”.
También López Obrador destacó la figura de Emiliano Zapata en su aniversario luctuoso, y por eso en Torreón se firmó el Plan de Ayala para el Siglo XXI, un compromiso que hizo AMLO en el mismo sitio donde se firmó el histórico Plan de Ayala, Ayoxustla, Puebla, hace seis meses con las organizaciones campesinas de México, con quienes además, realizó una consulta popular de la que surgieron los puntos del Plan de Ayala para el Siglo XXI que, durante su acto de campaña en Torreón quedó firmado y en calidad de compromiso para cumplirse en caso de que llegue a ser presidente de México.
Fin a la corrupción y no más “Moreiras”
Al término de la firma del compromiso con las organizaciones campesinas, Andrés Manuel López Obrador aseguró que el nuevo gobierno se limpiará como las escaleras "de arriba hacia abajo", por lo que no habrá más políticos tipo "Moreira", para poder poner fin a la corrupción de "banqueros, traficantes de influencias y que no sucede sólo en Coahuila, sino que se repite en casi todos los estados del país"
AMLO también dijo que "no tenemos como propósito pelearnos con los panistas y priístas, sino convencerlos para unirnos, para rescatar a México". Llamó a que, con base en un espíritu de reconciliación nacional “nos unamos en la defensa y promoción del voto, y que hagamos posible la verdadera transformación evitando el regreso a la época de cacicazgo", ya que la corrupción es el cáncer que está destruyendo el país.
A cambio ofreció actuar siempre con rectitud y honestidad: gobernar con sus sentimientos, con su corazón y sobre todo su experiencia como gobernante en el Distrito Federal, logrando serenar la capital porque "la paz y tranquilidad son fruto de la justicia". A través de echar a andar la economía, garantizar acceso al trabajo y el bienestar.
En este sentido, destacó López Obrador la importancia de atender a los jóvenes: "si un joven tiene una beca se le aleja del camino de la tentación de las conductas antisociales" y durante ese mismo tramo de su discurso, recordó el compromiso realizado con familiares de los mineros atrapados en la mina Pasta de Conchos: En los primeros días de gobierno "iniciaremos trabajo para desenterrar cuerpos de mineros y entregárselos a sus familiares".
Gurza, del PAN y Colosio a seguidor de AMLO
Casi al final del mitin, Andrés Manuel López Obrador agradeció a quienes lo acompañaron en el estrado y destacó, invitándolo a hablar ante los más de 8 mil laguneros reunidos, al empresario torreonense Alejandro Gurza, polémico en su tiempo por sus posturas y declaraciones, un empresario que transitó de Acción Nacional hasta su participación activa en tiempos de Carlos Salinas de Gortari con el Plan Nueva Laguna y posteriormente su apoyo al malogrado candidato Luis Donaldo Colosio Murrieta,
Alejandro Gurza, icono del empresariado lagunero resaltó la honestidad de Andrés Manuel López Obrador “Después de militar en otro partido y de apoyar a otros que yo creía que eran buenos, decidí apoyar a Andrés Manuel porque no hay ninguno que después de sus 35 años de carrera política lo pueda señalar de ratero o de corrupto… Después de gobernar la ciudad más populosa del país no hay ninguno que le señale que haya dejado algo en la impunidad; también me decidí porque lo conozco, he tenido discusiones muy fuertes con él hace años, pero nunca lo insulté, simplemente le dije que no estoy de acuerdo con algunas ideas, pero hoy todos vamos a unirnos para rescatar a México y mandar a los Moreira y a los otros a la cárcel y a la corrupción, desterrarla”.
AMLO finalizó su discurso llamando a votar por las y los candidatos del Movimiento Progresista: Jesús González Schmall para Senador así como a los y las candidatos a legisladores, dejando claro el mensaje de que, "candidato o candidata que no hace campaña casa por casa, no es candidato: no sirve" y recordó que ser de izquierda se basa fundamentalmente en la honestidad y en el buen corazón.
Agobiado por el calor que seguía por los 35 grados centígrados, sudoroso, López Obrador agradeció la asistencia y sobre todo la resistencia y destacó que, si la concurrencia hubiese sido de acarreados, estarían en la sombrita bajo los árboles comiendo paletas o “chupando bolis”, y reiteró su petición de defender el voto apuntándose para ser representantes de casilla en los comicios del próximo 1º de julio.
El mitin terminó. No faltaron quienes quisieron acercarse, saludarlo, brindarle su apoyo, ser simplemente escuchados… ya pasaba de las 5 y media de la tarde para cuando finalmente AMLO pudo retirarse junto con su comitiva. Las sillas volvieron a quedar vacías; la gente pedía más botellas con agua antes de regresar a sus casas y en el micrófono, la doctora Miroslava Sánchez, quien fungió como maestra de ceremonias del acto, pedía amablemente que, quien se hubiese llevado la bellísima foto en sepia de Emiliano Zapata que estuvo en el templete durante el acto, hiciera el favor de devolverla…
Ya para entonces, había que tomar un poco de sombra, un trago de agua y un respiro…